En periodos de altas temperaturas, prevenir la deshidratación resulta determinante para mantener el rendimiento físico y deportivo. Durante el ejercicio, se produce una perdida significativa de agua y electrolitos, por lo que su correcta reposición es fundamental para sostener el equilibrio hídrico del organismo.
Los electrolitos están diseñados para reemplazar los líquidos y minerales perdidos, favoreciendo el estado de euhidratación y, en consecuencia, contribuyendo a un mejor rendimiento deportivo.
La reposición de líquidos en ausencia de electrolitos, cuando existen pérdidas moderadas a altas (> 2% del peso corporal), puede restablecer la osmolaridad sanguínea pero sin recuperar el volumen. Esto reduce la sensación de sed y aumenta la diuresis, pudiendo generar una percepción errónea de hidratación adecuada. Por este motivo, la inclusión de electrolitos dentro del plan de hidratación permite una reposición más rápida y eficiente.
Si bien no existe un consenso absoluto sobre la cantidad exacta de sodio necesaria para mantener el equilibrio hidroelectrolítico durante el ejercicio, de manera general se recomienda un aporte de 500 a 700 mg de sodio/L, ajustando la estrategia según el momento de la actividad:
- Pre-ejercicio: 5-7 ml/kg de peso corporal, al menos 4 horas antes.
- Intra-ejercicio: 150-200 ml cada ~20 minutos.
- Post-ejercicio: 120-150% del peso corporal perdido, dentro de las 4 hs posteriores.

Los electrolitos constituyen una pieza clave del rompecabezas de la hidratación en el deporte. Cada sobre está formulado para reconstruir en 750 ml de agua, aportando minerales esenciales y facilitando una rehidratación efectiva sin aporte de azúcares. En Dulkré Sport, buscamos integrar los suplementos de manera estratégica dentro de los programas de entrenamiento, priorizando el rendimiento y la recuperación. Sin perder de vista